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Una apasionada de la lechería

El Chacarero entrevistó a Andrea Passerini, productora tambera de la zona de Carlos Casares, provincia de Buenos Aires.

Es una activa dirigente gremial como coordinadora de la comisión de lechería de Carbap e integrante de la mesa de CRA.

También comunica la actividad del tambo desde las redes sociales.

“Twitter es una buena herramienta porque somos varios tamberos que mostramos la realidad de la actividad. El tambo es muy para adentro, es de la madrugada. En la misma comunidad hay cosas que no se saben y no tienen porque  saberlo, nosotros tenemos que mostrarlo y explicarlo”.


Describió al tambo como “una fábrica cuya maquinaria son seres vivos, con cuatro estómagos, que además se coordinan con otros seres vivos que son las personas que son lo más importante. Primero las personas y después las vacas.

 Tengo un tambo mediano y allí viven 12 familias, enfrente está la escuela rural .La parte fundamental es la ruralidad, la vida en el campo que el tambo genera. Es una actividad que produce mucho movimiento económico en el pueblo. Genera también mucho empleo indirecto, veterinarios, electricista mantenimiento de la máquina de ordeñe y podría seguir enumerando”.

Sobre la actividad tambera en Argentina  expresó que “evidentemente nosotros como sector lácteo no hemos podido organizarnos como otros países.

Si vos miras los países limítrofes, sin irte a países más desarrollados  y solamente tomas una variable que es la producción  Argentina está produciendo lo mismo que hace 20 años y los países vecinos como por ejemplo Brasil produce el triple y Uruguay más del doble”.

Habló también sobre concentración “en la reunión de lechería de Carbap, la gente de Lobos aportó el dato que en el 2003 había en Lobos 204 tambos y ahora hay 58 y se produce lo mismo y hay la misma cantidad de vacas esto muestra que la tendencia es a aumentar la escala y concentrar para sobrevivir”.

Con respecto a la relación con la industria aclaró que “el tambero argentino es precio aceptante, sos tomador de precio porque te lo imponen unilateralmente vos no negocias, vos tironeas” y agregó que “la industria está usando un 38% de su capacidad, tiene más de un 60% de capacidad ociosa y eso es sobre costo e ineficiencia.

Se habla de buenas prácticas agrícolas pero también tenemos que hablar de la buenas prácticas  industriales, dónde están?.

La industria ajusta con nosotros, porque no tenemos reglas comerciales, no firmamos ningún contrato.  Y el consumidor es el otro perjudicado”.