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Precauciones en épocas de parición

Nos dimos una vuelta por el consultorio de nuestro médico de cabecera para charlar sobre un tema que año a año preocupa al productor ganadero y que se debe abordar con seriedad, ya que de un buen funcionamiento de esta etapa, depende el éxito de la actividad.

Esta semana, nos pareció importante poder hablar sobre los conceptos más importantes en la época de parición, es por eso que el Dr. Gastón Valle ha desarrollado un resumen interesantísimo que a continuación compartimos con todos nuestros lectores de El Chacarero.

Sobre los primeros días de Julio, para aquellos rodeos con servicio de primavera; los vacunos ingresan en el período de parición. Por lo que sería oportuno recordar algunos conceptos que nos explican las etapas del parto. Y así saber cuándo es necesario participar o no, para asistir al ternero  o la vaca. También consideraremos la importancia de la alimentación Pre y post parto, y su relación con el siguiente servicio.

Como primera medida haremos una breve descripción de las fases y sus características normales. Luego algunos puntos críticos que nos indican si participar en la asistencia del parto.


 LAS TRES ETAPAS DEL PARTO.

Básicamente el parto se divide en 3 etapas: preparatoria, de dilatación y la expulsión.

La etapa preparatoria comprende las últimas 3 semanas antes del parto y termina con el inicio de las contracciones uterinas.

En esta etapa, se caracteriza por dilatación importante de Vulva, relajación de ligamentos de la pelvis, caída de la cola en vertical, aumento de la ubre por  edema y formación de calostro.

El animal se aísla, hay intranquilidad, se puede observar un aumento de la frecuencia respiratoria y cardíaca, debido a un leve aumento de la temperatura corporal.

La fase o etapa de dilatación dura de 1 a 3 horas y va desde el inicio de las contracciones uterinas (aproximadamente cada 15 minutos) hasta el rompimiento de las bolsas que cubren al feto.

La etapa de expulsión dura de 1 a 3 horas y va desde el inicio del rompimiento de las bolsas hasta la salida completa del feto. En vaquillonas, esta etapa puede tener una mayor duración (4 a 6 horas) y las contracciones uterinas ocurren con frecuencias de 2 a 5 minutos.

Por lo tanto, en los cuidados al parto se deben tener en cuenta estas fases o etapas, vigilando en aquellos animales con fecha de parición inminente las primeras señales de parto mencionadas anteriormente.

 En los rodeos de cría, las vacas próximas a parir deben recorrerse dos veces al día, para poder actuar lo antes posible ante la ocurrencia de una distocia. Para las vaquillonas de primer servicio es recomendable disponer de un potrero cerca de las instalaciones del establecimiento, de manera tal de poder observarlas permanentemente (por lo menos 4 veces al día).

En el caso de encontrar una vaca con el trabajo de parto iniciado:

  •  Con las bolsas fetales saliendo por la vulva, no ROMPERLAS bajo ningún concepto, están encargadas de la dilatación del canal blando.
  • Evaluar si el ternero está vivo, introduciendo el dedo en la boca (reflejo de succión) o en el Ano (Reflejo de contracción). De estar muerto, estos reflejos están ausentes.
  • Cuando se está frente a una distocia, cuyo diagnóstico indica que hay que hacer una corrección de actitudes del ternero, hay que demorar el parto, suprimiendo las contracciones de la musculatura uterina. También es aconsejable en casos muy difíciles, donde no es posible hacer ninguna maniobra, y así dar tiempo a la llegada del veterinario.
  • Si el parto se encuentra demorado, las bolsas se han roto y el ternero está seco,  antes de iniciar las maniobras, hay lubricar el cuerpo con geles lubricantes comerciales o simplemente con detergente común domiciliario. Esto es importante de destacar, se puede provocar un prolapso de vagina innecesariamente.
  • La fuerza de tracción es aquella que pueden realizar, como máximo, dos personas, una en cada cadena. Si con esta fuerza, el ternero no sale luego de tres intentos, se debe detener la tracción y pensar en realizar una cesárea (por un veterinario. Nunca cinchar al ternero con un caballo, tractor, camioneta, máquinas de estirar alambre, es inadmisible.

 

Es aconsejable tener preparado y disponible, para el uso en estas prácticas, un botiquín compuesto por:

  1. Guantes largos descartables
  2. Balde y cepillo
  3. Cadenas obstétricas
  4. Lubricante
  5. Jeringas y agujas descartables
  6. Desinfectante – povidona yodo
  7. Tintura de yodo para la desinfección del ombligo
  8. Clenbuterol: supresor de las contracciones uterinas
  9. Antibióticos

Si el parto fuera normal, se deberá tener en cuenta que posteriormente debe ser expulsada la placenta.

¿QUÉ DEBEMOS HACER SI LA PLACENTA NO ES EXPULSADA?

La retención de placenta es la permanencia total o parcial de la placenta en el útero, luego del parto, por un período mayor a 12 horas.

Existen muchas causas de esta patología, muchas de las cuales están relacionadas al manejo que se realice de la vaca en las semanas anteriores al parto. También puede ser consecuencia de procesos infecciosos de distinto origen. En este momento, lo único que se puede hacer es tratar de ayudar a la eliminación de la misma, ya sea con extracción manual (sin forzar demasiado) y/o la administración de antibióticos y de hormonas.

¿QUÉ HACEMOS CON LOS TERNEROS LUEGO DE NACIDOS?

En el caso que el parto sea asistido y en el cual la vaca no realiza o no puede realizar una buena limpieza del recién nacido, debemos realizarla nosotros, eliminando posibles membranas en la nariz y boca, para que pueda respirar adecuadamente.

Se debe identificar el ternero recién nacido, verificar que mame calostro en las primeras 6 horas después de nacido y realizar una buena desinfección del ombligo.

 

ALIMENTACIÓN POSPARTO.

Las exigencias nutricionales de la vaca de cría varían según su estado fisiológico. Los diferentes procesos productivos tienen mayores o menores exigencias: la gestación temprana y media, tienen menores requerimientos que el último tercio de la misma, cuando se produce el mayor crecimiento del feto. Luego del parto, se inicia el proceso de lactación, altamente demandante en nutrientes y que es también durante el cual la vaca debe preñarse nuevamente

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Después del parto las vacas atraviesan un periodo sin manifestación de celo, conocido como anestro posparto.

La duración de este período está influenciada principalmente por la ocurrencia de problemas al parto (distocias), la condición corporal al parto, la nutrición posparto, el efecto del amamantamiento así como la presencia del ternero.

Si el anestro es muy largo, las vacas pueden no entrar en celo dentro del período de servicio preestablecido, y por lo tanto, fallarán.

La prolongación del anestro posparto, es una de las principales causas de los bajos índices de procreo registrados en nuestro país. Es por ello, que los vientres se deben manejar de forma tal que este periodo sea lo más corto posible y la vaca reinicie su actividad ovárica cuanto antes.

La  condición corporal al parto, está directamente relacionada con la performance reproductiva de la vaca en el entore. Dicha relación está determinada principalmente por el balance energético positivo o negativo al inicio del entore.

 

Cuando las vacas paren con una condición corporal baja a moderada, la nutrición posparto juega un rol muy importante. Sin embargo, si las vacas tienen una condición corporal alta (CC 3.5 o mayores), la alimentación posparto tiene menor incidencia.

En definitiva, es importante prever la situación forrajera en la cual van a parir las vacas, eligiendo un potrero con suficiente altura de pasto para que les permita satisfacer los requerimientos nutricionales de la lactación y afrontar de forma exitosa un nuevo entore.

 

Médico Veterinario Gastón Valle - Mat 10300

 

 

Fuente consultada: C. Rhades -  H. Schreyer. LA ATENCIÓN DEL PARTO EN LOS RODEOS DE CRÍA. Marzo de 2012. INTA