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Crece la presión impositiva en el campo

El Índice registró un 68,3% de participación del Estado en la renta agrícola. Suman a Entre Ríos a la medición por provincia. ¿Cómo afecta el cepo cambiario? Costos, precios y más novedades.

El Índice que publica trimestralmente FADA, la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina, registró en el segundo trimestre del año un 68,3% de participación del Estado en la renta agrícola.Se trata de un punto porcentual más en relación al informe de marzo, cuando la misma medición arrojó 67,4%.

Esto significa unos 11 puntos porcentuales más que el mismo período del año anterior. En aquella ocasión, el indicador había dado 56,9%, lo que evidencia una clara suba tras las modificaciones en los derechos de exportación y el cepo cambiario, que se dieron apenas asumió en nuevo Gobierno.

En esta ocasión, se especifica que de cada $ 100 de renta (ingresos menos costos) de una hectárea promedio, unos $ 68,30 van al Estado vía impuestos nacionales, provinciales y municipales. Se destaca que la presión más alta se da en la soja, donde el índice es de 69,7%, mientras que en maíz llega a 65,4%, trigo 67,8% y girasol 59%.


Diferenciado por provincias, el indicador muestra que Córdoba registra una presión de 67,8%, Buenos Aires 66,8%, Santa Fe 63,4%, La Pampa 71%, Entre Ríos 73,4% y San Luis 68,3%.

“Las restricciones impuestas al acceso al tipo de cambio oficial, más conocido como cepo cambiario, han generado una importante brecha cambiaria, con un tipo de cambio oficial de $69,67 un dólar bolsa de alrededor de $107 y un blue de $125. Desde el regreso del cepo hay temores en la cadena agrícola de que la brecha se traslade a incrementos de los costos de los insumos, como sucedió en el cepo que operó entre 2012 y 2015”, destaca el informe.

Respecto a los insumos, se afirma que se comercializan a tipo de cambio oficial y que todavía no se evidenciaron subas generalizadas de precios, pero que la situación podría verse alterada si el cepo cambiario muta en un cepo importador. “Una negociación exitosa de la deuda, un tipo de cambio que no se atrase y una política monetaria y fiscal responsables, son las condiciones para que no se endurezcan las restricciones de acceso al tipo de cambio oficial y las importaciones”, explicó el economista Jefe de FADA, David Miazzo.

De los impuestos en cuestión, los nacionales no coparticipables representaron el 67,4% del total, siendo el principal los derechos de exportación (comúnmente llamados “retenciones”), a los que se le suma el impuesto a los créditos y débitos bancarios. En tanto, los impuestos nacionales coparticipables representan el 26,6%, entre ellos el impuesto a las Ganancias y el IVA. Por su parte, los impuestos provinciales explican el 5,3% de los impuestos totales (como impuesto inmobiliario rural e ingresos brutos, aunque ni Córdoba ni Santa Fe cobren este tributo) y los municipales, el 0,8%.

El dato más relevante marca que con respecto a junio de 2019, los impuestos nacionales no coparticipables incrementaron su participación desde un 56,6% a 67,4%, mientras que todo el resto disminuyó, claramente provocado por la suba de “retenciones”.

“Estos cambios significan una reducción del federalismo por tres vías. La primera, es que se incrementan los recursos no coparticipables en manos de Nación; la segunda, es que se reducen los recursos coparticipables por reducción del impuesto a las ganancias; la tercera, es vía los recursos que salen de las regiones productivas en el marco de la suba de derechos de exportación”, explicó Miazzo.

A esto se suma una caída de los precios internacionales de los cultivos en los últimos 12 meses. El precio FOB de la soja perdió un 1,1%, el trigo un 1,6% y el maíz un 19,5%. “A la caída de precios se le sumó un incremento de los derechos de exportación que subieron del 10% en junio pasado al actual 12%. Así, el índice FADA para maíz fue del 47,1% en junio pasado y marca 65,4% en esta medición”, sostiene el informe.