Seguinos en

Calidad del agua y eficiencia en el destete

Convocados por Aapresid, especialistas se refirieron a la importancia de realizar análisis de agua e invertir en la sanidad del rodeo, para alcanzar altos índices de preñez y “terneros logrados”.

En el marco del ciclo de charlas online organizado por la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), especialistas se refirieron a las “Decisiones ganaderas 2022″.

Así, durante la “Agenda Aapresid”, especialistas y productores abordaron dos temáticas que deben tenerse en cuenta para realizar un buen manejo: “Bebederos: calidad de agua” y “¿Cómo llegamos al destete?”.

La importancia del agua en el ganado


“Los productores no suelen hacer análisis del agua, a menos que detecten algún tipo de problema sanitario en el rodeo. Por lo general, apuntan siempre a la calidad del alimento que consume el animal, y el agua es a lo que menos importancia le dan, cuando en realidad podrían evitarse problemas sanitarios y casos de mortandad, en situaciones extremas”, afirmó Corina Cerdá, técnica de la Agencia de Extensión Rural de Bahía Blanca, dependiente del INTA Bordenave.

En tanto, Ricardo Luis Sager, del INTA Villa Mercedes de San Luis, puntualizó que una vaca adulta de cría, de entre 400 y 500 kilos, necesita entre 50 y 100 litros de agua por día, dependiendo de la temperatura ambiente, tipo de alimento y estado fisiológico del animal.

Una vaca adulta de cría, de entre 400 y 500 kilos, necesita un rango de entre 50 y 100 litros de agua por día, según señalaron durante las charlas organizadas por Aapresid. .

Una vaca adulta de cría, de entre 400 y 500 kilos, necesita un rango de entre 50 y 100 litros de agua por día, según señalaron durante las charlas organizadas por Aapresid. .

Para el especialista, en Argentina “tenemos tantas calidades de agua como paisajes”. Por eso, señaló cada campo “es un laboratorio que genera su propia de agua y está muy relacionado a las características del suelo y cómo es provista la misma”.

Características y calidad

En cuanto a la calidad del agua, Sager dijo que “entre 2 y 4 gramos” de sales totales es un rango apropiado. “Dos gramos es lo más adecuado para los sistemas intensivos. Mientras que en los laxos podría subir hasta los 4. Por debajo de estos valores, se empiezan a tener deficiencias en los aportes nutricionales. Por encima, aparecen las limitaciones en la calidad y el volumen de agua que consumen los animales”.

 

Los altos niveles de fluor, como sucede en el norte de La Pampa según ejemplificó, reducen en 3 o 4 años la vida útil de los bovinos, por la pérdida de la dentición. “Vacas de 6 o 7 años se quedan sin dientes. Ese es un problema muy serio”.

Si bien aclaró que por el arsénico nunca se han detectado patologías o limitaciones directas en los animales, remarcó que es un tema con el que igual debe tenerse cuidado, porque puede haber personas en zonas cercanas que también consuman de esa agua. Mientras que en los casos de altos índices de PH, agregó, “son un poco más ácidas y por eso los animales rechazan su consumo”.

También, advirtió, debe serse cuidadoso al momento de trasladar la hacienda desde las zonas de agua dulce a salada. “Pueden rechazarla, y esos animales van a sufrir mucho. La van a consumir cuando no tengan más alternativa que hacerlo. Algunos ejemplares se van a morir por el mal llamado término de intoxicación hídrica, que en realidad es un problema de hidratación aguda, como consecuencia de una deshidratación previa. Ese es el extremo que podemos ver”.

En cuanto a las vacas lecheras, calculó que, en promedio, producen unos 20 litros de leche por día, para lo que necesitan unos 30 litros extra de agua. “Si por alguna razón no tienen ese consumo, ya sea por la salinidad o accesibilidad, a esos 20 litros no los va a producir nunca”.

A su turno, Eduardo Fernández, responsable del Laboratorio de Bioquímica Clínica del Grupo Salud Animal del INTA Balcarce, alertó que en el último tiempo han encontrado “un sensible incremento” de ión cloruro en las muestras analizadas. “El exceso de concentración de ese componente puede producir un desgaste dental prematuro en los animales”.

Al respecto, detalló que han detectado “entre 2 y 4 veces por encima de lo recomendable”. Por eso, lo incorporaron como “uno de los elementos más críticos para establecer la aptitud para consumo de esa fuente de agua”.

Por último, remarcó la importancia de hacer los estudios de calidad. “Todos asumen que, al salir del tanque al bebedero, el agua ya es buena. Por eso, la primera recomendación es analizar la calidad, e incorporar el concepto de que también es un alimento”.

Claves para el destete

En otro bloque de “Agenda Aapresid”, Miguel Giménez Zapiola de Biogénesis Bagó dio tips a tener en cuenta al momento del destete de los terneros. Mientras que Mariano Iturriaga y Germán Fogante, productores socios de Aapresid, se refirieron a los modos de trabajo en sus sistemas productivos.

A su turno, Giménez Zapiola calculó que el valor de la inversión en sanidad, por cabeza, ronda entre 2,3 y 2,5 kilos del valor de cada ternero al destete. “Esa es la inversión promedio en un rodeo de cría, indistintamente de que sea toro, vaca o vaquillona. Con un ternero que perdamos en un rodeo de 100 vacas, pagaríamos prácticamente la sanidad de la mitad del rodeo. A partir de ahí saquemos la cuenta que queramos”.

El especialista señaló que un productor de punta puede lograr un índice de preñez del 95% y destetes del 90%. Pero el promedio del país es 62% de destete. Sobre eso, acotó: ”Si nos vamos a la pampa húmeda, para no ser tan negativos, es del 72% porque el ambiente ayuda. Pero la adopción de tecnología sigue siendo baja y hay un camino enorme para recorrer. Por eso, en lo que es la inversión en sanidad, hay para tirar al techo en lo que es costo.-beneficio”.

Para ejemplificar el riesgo por el que deben atravesar los terneros cuando recién nacen, el experto hizo un paralelismo, “salvando la distancias”, con lo que la pandemia significó para los seres humanos. “En 2020, se expandió un virus desconocido para nuestro sistema inmunitario, lo que generó una alta moralidad de gente. Mientras que un ternero se va a encontrar en un campo, expuesto a un virus que desconoce, pero en un ambiente cuidado. Porque es casi una burbuja el pie de la madre. Pero de a poco va a ir levantando inmunidad por el contacto con esas amenazas”.

Al respecto, recomendó: “Al estar los terneros al pie de la madre, situación en la que nos encontramos ahora en los campos de cría, deberían haber tenido ya la primera dosis de vacunas. Ese plan sanitario, junto a la exposición a los virus, va a ir generando una inmunidad de rodeo”.

Asimismo, advirtió sobre enfermedades como la leptospirosis, que suelen aparecer en el último tercio de la gestación. También destacó la importancia de que se haga “una vacunación pre servicio”, para incrementar los índices de preñez.

Además, consideró: “El tacto, además de servir para diagnosticar la preñez, es una oportunidad para reforzar la vacunación pre servicio, con una gestación de entre 5 y 8 meses. Ahí logramos proteger la preñez. A su vez, tenemos que pensar en ese ternero que se está gestando, porque es la oportunidad para hacer reserva hepática mediante inyección, y evitar la deficiencia de cobre, que es uno de los principales problemas en la Cuenca del Salado”.

Casos productivos

A su turno, Mariano Iturriaga, quien es productor en el partido bonaerense de Bolívar y administra campos de terceros, compartió su método de trabajo. “Me muevo en un radio de acción de 40 kilómetros, o sea que es bastante uniforme el lugar donde opero. Hacemos ciclo completo con 3.500 vacas en todo lo que es esta organización. Apuntamos mucho a la reposición, con vaquillona de 15 meses, y le damos mucha importancia a lo que es la recría”.

Iturriaga aseguró que logran índices de preñez del 90% al 93%, aunque ese porcentaje se reduce en vaquillonas de segunda a un 87%. “Tenemos que seguir ajustando en el rubro de vaquillonas, ahí tenemos una falencia. Esto es un trabajo diario”.

Iturriaga es productor agropecuario y administra campos de terceros en el partido bonaerense de Bolívar. Dijo que mantener limpios los bebederos y el tanque es fundamental para hacerle frente a las altas temperaturas. (Fo captura de "Agenda Aapresid)

Iturriaga es productor agropecuario y administra campos de terceros en el partido bonaerense de Bolívar. Dijo que mantener limpios los bebederos y el tanque es fundamental para hacerle frente a las altas temperaturas. (Fo captura de "Agenda Aapresid)

 

En cuanto al destete, alcanzan niveles de entre el 82% y 85%. “Apuntamos mucho al estado corporal y peso al destete. Nos parece que es importantísimo y tiene una incidencia reproductiva muy grande. Hay veces que los productores nos equivocamos, porque hablamos cuantitativamente de lo que queremos tener, pero no pensamos en la eficiencia de stock. Eso es en lo que nosotros tratamos de trabajar y nos fijamos ese rumbo”.

En otro orden de temas, dio consejos para afrontar las altas temperaturas. “Ya en primavera se tiene que estar pensando que los tanques y las bebederos tienen que estar más limpios que nunca, porque si el tanque no está limpio, la capacidad de almacenaje es del 50%, y no del 90% o 100%. Como somos previsores en la planificación forrajera y la provisión de lo que se pueda dentro del establecimiento, estas son cosas que impactan y hacen al manejo también, sobre todo con las altas temperaturas que hubo durante los últimos días”.

Por su parte, el productor Germán Fogante contó que con su empresa familiar se dedican principalmente a la agricultura en distintas zonas del país. Pero que en los últimos años también se enfocaron en un emprendimiento ganadero en Formosa.

En el centro-sur de esa provincia, más precisamente en la localidad de Subteniente Perin, trabajan en 2500 hectáreas, de las cuales entre 1000 y 1200 las destinan a la producción pecuaria.

“Arrancamos el desarrollo del campo con cría. La invernada, hasta no conocer el territorio, no era lo más indicado. Aunque después del desarrollo hemos visto que la producción forrajera es lo suficientemente buena como para realizar la actividad de recría, que es la que llevamos adelante, principalmente. Nos enfocamos en la producción forrajera dentro del campo y buscamos lograr una buena nutrición. La genética la hemos ido mejorando a lo largo de los años con Brangus o cruzas de esa raza”, describió.

Por último, comentó que logran índices del 85% de preñez y 75% de destete. “Tenemos que mejorar esos números en una zona que es bastante hostil para lograr saltos cuantitativos que sean importantes. Pero nos fuimos perfeccionando con cambios de manejo, enfocados en el segundo servicio de las vaquillonas de primera parición. Ese manejo que hemos ido modificando nos permitió mejorar sustancialmente los índices de servicio y parición”.